¿Por qué la formación en idiomas es esencial para tu empresa?

¿Por qué la formación en idiomas es esencial para tu empresa?

Vivimos en un mundo hiperglobalizado en el que los espacios de trabajo, de estudio y de vínculos sociales están desterritorializados y son puntos de encuentro interculturales. Ya es un hecho que el dominio de otros idiomas es central para un desempeño exitoso en él.

Sin embargo, las ventajas de aprender otros idiomas no se limitan a la posibilidad de comunicarse o estar mejor calificados para postular por un empleo. Como demuestran numerosos estudios científicos, la formación en idiomas tiene enormes beneficios para el cerebro y para el desarrollo de una serie de habilidades cognitivas relacionadas a lo que se denomina soft skills.

Como es de imaginar, estos datos tienen una relevancia sustancial para las personas que buscan permanentemente mejorar sus habilidades y ampliar sus horizontes, pero también y muy especialmente, para quienes lideran empresas que aspiran a crecer, a superarse y alcanzar los más altos estándares de calidad.

 

El inglés como segunda lengua

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el inglés se ha convertido en la lengua que predomina en muchos ámbitos a nivel mundial: la política, la diplomacia, los negocios y las redes sociales, sólo por nombrar los más representativos.

Demás está decir que es el idioma común que utilizan incluso los no angloparlantes en sus comunicaciones cotidianas en entornos sociales globalizados, que circulan cada vez por canales virtuales.

Esta es una poderosa razón para que las empresas apuesten por programas de capacitación que permitan a sus equipos adquirir un dominio del inglés como segunda lengua. No sólo redunda en beneficios para la empresa que contará con personal más y mejor calificado, sino que además contribuirá a una verdadera transformación en la vida de las personas que trabajan en ella.

 

Pero vayamos más lejos…

Está demostrado que el inglés puede ser un objetivo prioritario. No obstante, cada vez es más evidente para las empresas que la formación en idiomas es un punto esencial para mejorar la eficiencia operativa y la colaboración en sus equipos de trabajo.

Aún cuando la formación en idiomas represente una gran inversión de dinero, tiempo y esfuerzo, la cantidad de beneficios que se asocian a ella hace que realmente valgan la pena:

  • Mejora el rendimiento y la productividad en el desempeño de las funciones
  • Permite una comunicación más eficaz, favoreciendo una mayor colaboración entre los diferentes sectores de la empresa
  • Aumenta los niveles de empatía y comprensión entre los miembros de la empresa, reduciendo conflictos y tensiones
  • Se produce una comunicación más exitosa con el cliente o destinatario del producto
  • Se genera una mayor fidelización del empleado con la empresa de la que se siente parte, con la que se experimente una sensación de éxitos compartidos

 

Ventajas para el desarrollo de Soft Skills

Aprender idiomas es como el crossfit del cerebro: actúa como un entrenamiento intenso y como potente estímulo para su crecimiento incluso en términos biológicos.  Además, las personas que hablan al menos dos idiomas tienen un cerebro más flexible, más capaz de adaptarse a distintas situaciones y cambiar de una actividad a otra más rápidamente. Lo que habitualmente se nombra como multitasking, una característica de la vida actual, especialmente desde la evolución del trabajo remoto y el home office.

Cuando un idioma es incorporado por la persona, lo que en Pensaris expresamos en nuestro lema “No estudies inglés; hablá inglés”, se comienza a pensar en ese idioma. Aunque parezca muy difícil, con determinadas estrategias de enseñanza y experiencias de inmersión, este es un objetivo mucho más accesible de lo imaginado. Lo central de esto es que las personas que son capaces de pensar en otro idioma son capaces de tomar decisiones más razonadas, posiblemente porque pensar en otro idioma reduce las implicaciones emocionales y permite ser más objetivos.

La formación en idiomas está directamente relacionada con las habilidades interculturales, esenciales para vivir en una sociedad diversa. Equipos de trabajo con estas habilidades como fortalezas son estratégicos para actuar en escenarios globales que requieren superar barreras culturales. Dominar idiomas conecta con otras culturas y esto desarrolla sensibilidad cultural. Cuando esta última falta, impacta negativamente en el clima de trabajo dentro de la empresa y en las posibilidades de conectarse con la identidad cultural de potenciales clientes.

Las ventajas económicas de la formación en idiomas

 

Además de los beneficios en el incremento de las capacidades cognitivas y la posibilidad de desarrollar soft skills, existen numerosas ventajas para una empresa cuyo equipo está compuesto por personas que manejan dos o más idiomas.

Para el integrante del equipo, una empresa en la que puede desplegar y hacer crecer sus aptitudes siempre generará vínculos de mayor fidelidad y compromiso, además de un mejor rendimiento en sus funciones. Empleados felices y mejor calificados repercutirán directamente en el clima laboral de la empresa, su competitividad, imagen y productividad.

Pero además, existen ventajas mucho más directas para las empresas. La necesidad de personal con dominio de idiomas es cada vez más evidente y sucede en empresas que se dedican a múltiples actividades. Todas con el denominador común de intervenir en un escenario internacional, en el que superar las barreras culturales puede ser la diferencia entre permanecer o quedar excluido. Incorporar nuevos empleados con las competencias requeridas resulta mucho más costoso que brindar capacitación en idiomas, constante y de calidad, al personal que ya se posee. Esto sumado a lo que se evita perder por carecer de equipos debidamente calificados.

 

La formación en idiomas para una nueva forma de ser y estar en el mundo

 

Como se desprende de los párrafos anteriores, la formación en idiomas debe ser considerada como una inversión necesaria con resultados individuales y colectivos en el mediano plazo, pero que sin duda serán multiplicados en el largo plazo.

El desarrollo de capital humano basado en las soft skills con la misma relevancia que las hard skills son apuesta esencial para toda empresa que pretenda sostenerse y crecer en un entorno dinámico, competitivo y exigente. Las competencias técnicas son sin duda, un primer elemento a tener en cuenta; pero el desarrollo de soft skills implica habilidades que remiten no sólo al know how to do -cómo hacer- sino también al know how to be -saber cómo ser-.

Todo cambia a un ritmo vertiginoso; todo está interconectado; todo es incierto y desafiante. La formación en idiomas es un aporte esencial para estar a la altura de las circunstancias.

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